Caracas, junio de 2026.– Con el compromiso de transformar los espacios públicos en entornos seguros para la vida, la Fundación Venemergencia ha dado un paso estratégico en la creación de zonas cardioprotegidas al inaugurar Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en las estaciones La Hoyada, La Rinconada y Petare. Este hito, logrado gracias a la alianza con Metromedia y el Metro de Caracas, marca la expansión de la red de zonas cardioprotegidas en los puntos de mayor flujo de ciudadanos de la ciudad.
Expansión de zonas cardioprotegidas en Caracas
La estación La Hoyada, centro neurálgico del transporte masivo, se convirtió en el primer punto de esta fase al recibir el dispositivo número 33. Este equipo permite atender situaciones críticas de manera inmediata en un área de alta concurrencia.
Por su parte, la estación La Rinconada fue equipada con el dispositivo número 34, reforzando la seguridad en un punto clave de conexión. Al ser el nodo de transbordo entre el Metro de Caracas y el Sistema Ferroviario Central, además de ser la puerta de acceso a recintos de asistencia masiva como el Poliedro de Caracas y el Estadio Monumental Simón Bolívar, esta instalación representa un gran aporte para que los miles de usuarios diarios que viajan entre la capital y los Valles del Tuy puedan dar respuesta oportuna a emergencias médicas extrahospitalarias que requieren el uso de un desfibrilador externo automático.
La expansión alcanzó recientemente la estación Petare con la instalación del DEA número 36. La ubicación estratégica de este nuevo dispositivo fortalece la capacidad de respuesta ante emergencias prehospitalarias en una de las zonas con mayor densidad de pasajeros del sistema, garantizando que los ciudadanos cuenten con tecnología médica de vanguardia al alcance de sus manos en momentos decisivos.
Formación y tecnología
Más allá de la instalación física de los equipos, el programa de la Fundación Venemergencia se distingue por su enfoque integral. Recientemente, se llevó a cabo una jornada de capacitación técnica en la sede principal del Metro de Caracas, dirigida a los operadores de diversas estaciones del sistema subterráneo.
El Dr. Andrés Simón González-Silén, socio fundador y presidente ejecutivo de la institución, reafirmó el propósito detrás del programa: “Una ciudad moderna se mide por su capacidad de cuidar la vida de su gente. Este proyecto refleja la responsabilidad que tenemos para construir una Venezuela más humana, preparada e innovadora”.
Durante este encuentro educativo, el equipo de instructores de la fundación dictó el curso de Soporte Básico de Vida (SBV), avalado por la Academia Nacional de Medicina. Los trabajadores participaron en prácticas de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) mediante el uso de simuladores especializados y aprendieron el protocolo correcto para el uso seguro del desfibrilador ante una parada cardiorrespiratoria, asegurando que el personal de primera línea esté altamente capacitado para salvar vidas mientras llegan los servicios médicos profesionales.
Y cada instalación ha estado acompañada por una jornada de capacitación a los usuarios del Sistema Metro para sumar más ciudadanos a la tarea de salvar vidas.
Visión de una Venezuela cardioprotegida
Andrea Galarraga, directora de Sostenibilidad de Fundación Venemergencia, subrayó el impacto social de este despliegue: “Proteger estaciones tan neurálgicas del sistema Metro significa crear un escudo de protección para miles de venezolanos, transformando espacios públicos en zonas donde la vida es la prioridad”.
Con la incorporación de estos tres equipos, la Fundación Venemergencia continúa demostrando que la combinación de tecnología médica, formación especializada y alianzas público-privadas es la herramienta más poderosa para elevar la calidad de vida y la seguridad de todos los venezolanos.






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